La forma de ganar 200 de oro por hora en Nagrand no está en una mazmorra épica ni en una estrategia revolucionaria que todo el mundo esté explotando. Está, más bien, en un rincón olvidado. En el noroeste. Donde casi nadie se detiene.
No sé por qué esa zona sigue tan vacía. Tal vez porque no brilla. No tiene cofres legendarios ni élites que intimiden. Solo viento. Elementales flotando sin prisa. Y ese silencio raro que tiene Nagrand cuando te alejas demasiado del camino.
Necesitas vuelo. Eso sí. Sin montura voladora no tiene sentido. Pero si la tienes… lo demás es constancia.
Es tendencia: Farmeo en Vórtices de la Península del Fuego Infernal
Cuando subes hacia el noroeste de Nagrand no parece que estés entrando en un sitio especial. No hay élites patrullando ni cofres escondidos que llamen la atención. Es simplemente una zona amplia, abierta, con elementales dispersos que flotan como si nadie los estuviera mirando. Y, de hecho, casi nadie los mira.
La primera vez que probé este lugar no iba con expectativas altas. Solo quería comprobar si la densidad de enemigos permitía una rotación constante sin tiempos muertos. Y funciona. Los elementales están lo suficientemente separados como para evitar competencia entre jugadores, pero lo bastante cerca como para mantener un ritmo continuo de combate. Matas uno, avanzas unos metros, y ya estás iniciando el siguiente pull. No hay pausas largas ni desplazamientos inútiles.
Esa continuidad es lo que convierte esta zona en un punto rentable. No es un farmeo explosivo ni espectacular; es un método estable. Y cuando hablamos de oro por hora en World of Warcraft, la estabilidad suele valer más que cualquier golpe de suerte aislado.
Las motas de aire y fuego: el verdadero núcleo del oro
El botín principal aquí son las motas de aire y las motas de fuego. Individualmente parecen insignificantes, pero el valor real aparece cuando las agrupas. Diez motas de aire se convierten en un Aire primigenio, y diez motas de fuego en un Fuego primigenio.
El precio puede variar según el servidor, pero normalmente el Aire primigenio se mueve entre 25 y 28 de oro, mientras que el Fuego primigenio puede alcanzar entre 30 y 35 de oro. No es una cifra fija y depende del mercado, pero el margen es consistente.
En una sesión de una hora es totalmente viable reunir alrededor de 40 motas combinadas. Eso significa varios primigenios listos para vender. Aquí no dependes de un drop raro; dependes del volumen. Y el volumen, en esta zona, es constante si mantienes el ritmo.
Muchos jugadores subestiman estas motas porque no parecen un botín “importante”. Pero cuando conviertes y vendes, entiendes que el valor estaba ahí desde el principio.
Los trozos de elemental: la falsa basura que paga oro fijo
Uno de los errores más comunes es ignorar los trozos de elemental. Aparecen como objeto gris, lo que hace que muchos jugadores los consideren basura directa. Algunos incluso los destruyen para liberar espacio en la bolsa.
Ese es un error.
Cada elemental suelta fragmentos con bastante frecuencia. Cada 20 trozos equivalen a 2 de oro vendidos directamente al vendedor. No depende del mercado ni de la Casa de Subastas. Es oro fijo.
En una hora puedes reunir fácilmente cerca de 200 fragmentos si el ritmo es constante. Eso se traduce en unos 20 de oro solo en objetos grises. Sin especulación. Sin riesgo.
Lo más curioso es que en la Casa de Subastas algunos jugadores los publican por 1 o 5 de plata, cuando el vendedor paga casi 12 de plata por unidad. Es uno de esos pequeños fallos del mercado que existen porque pocos se detienen a comprobar el valor real de lo que están vendiendo.
No es glamuroso. Pero suma, y suma de manera segura.
Verdes, desencantar y la esencia primordial
Además de motas y fragmentos, los elementales también sueltan objetos verdes con cierta frecuencia. No es una lluvia constante, pero lo suficiente como para añadir valor adicional a la hora.
Si tienes la profesión de encantamiento, desencantar estos objetos convierte un drop mediocre en materiales que pueden representar entre 15 y 30 de oro adicionales por sesión, dependiendo del mercado y del tipo de esencia obtenida.
La esencia primordial también puede caer, aunque con una probabilidad baja. No es algo en lo que debas basar la rentabilidad del farmeo, pero cuando aparece, incrementa notablemente el beneficio de esa hora.
La clave aquí es entender que ningún elemento individual hace rico a nadie. Es la suma de motas, fragmentos, verdes y materiales lo que eleva la media hasta los 180-200 de oro por hora.
Resultados reales tras una hora de farmeo
En una sesión aproximada de una hora y veinte minutos, los resultados fueron consistentes:
- 40 motas combinadas de aire y fuego
- Cerca de 200 trozos de elemental
- Varios objetos verdes para desencantar
El total final se situó entre 180 y 200 de oro, dependiendo del precio de venta de los primigenios en ese momento.
No es una cifra inflada ni basada en suerte extrema. Es una media realista si mantienes el ritmo y la zona está libre de competencia, que suele estarlo.
Por qué este lugar sigue siendo rentable
Esta zona sigue siendo rentable precisamente porque no parece espectacular. No tiene fama de “spot roto”. No hay saturación constante de jugadores disputando cada respawn.
La mayoría busca métodos llamativos, rutas optimizadas al segundo o estrategias de alto riesgo con grandes picos de oro. Aquí no hay nada de eso. Hay repetición, eficiencia y estabilidad.
Y en un juego donde muchos persiguen el método secreto, a veces lo más rentable es lo que nadie está mirando.
