No sé cuántas veces se puede repetir una historia sin que algo en uno cambie. Pero el jugador de Clair Obscur alcanza el nivel máximo de New Game Plus, y algo en mí se detuvo un segundo.
Quizás fue por cómo lo contó. O por lo que implica hacerlo. Porque llegar al límite de nueve partidas en un juego que no deja de doler bonito —como lo hace Clair Obscur: Expedition 33— no es solo un logro técnico. Es quedarse en un mundo más tiempo del que el mundo espera de ti.
Un mundo que ya es éxito, pero no se conforma
El RPG francés de Sandfall Interactive sorprendió a todos este 2025. Críticas adorándolo, jugadores que no paran, un 92 en OpenCritic y más de 3,3 millones de copias vendidas. En Steam, lo llaman “extremadamente positivo”. Y lo es. Desde abril, ha sido una especie de refugio para quienes buscaban una historia distinta, rara, hermosa. Nuestro análisis lo explica mejor.
I have reached the maximum New Game Plus level — 9 is the limit
byu/shikaritr inexpedition33
Pero hay algo que no se dice tanto: la forma en que este juego te permite quedarte. No solo rejugar, sino regresar. Volver con otros ojos. Con otro peso en la espalda. Eso hizo el usuario de Reddit shikaritr: nueve veces. Hasta que el sistema dijo basta.
El nivel nueve no es más difícil. Es más solo
Una de las cosas que comentaron en el hilo fue que, después de cierta partida, el juego ya no sube la dificultad. A partir del nivel cinco, la curva se aplana. Lo demás es voluntad. Amor, quizá. En un video, se ve cómo derrota a un jefe con un solo golpe. Pero no se siente vacío. Se siente como despedida.
Si tú también estás buscando conseguir todas las armas de Expedition 33 de Clair Obscur, puede que entiendas ese tipo de obsesión tranquila. Ese impulso de quedarse en lo que duele bien.
Actualizaciones, promesas, y una foto que falta
Sandfall no ha dejado morir el juego. Siguen ajustando detalles, puliendo rincones. Y anunciaron algo que me hizo sonreír un poco: un Modo Foto. Porque hay paisajes que uno no debería solo atravesar. Hay escenas que merecen quedarse quietas.
No sé si el jugador que alcanzó el final volverá a jugar. O si ahora, después de todo, está mirando otra cosa. Pero si algo me deja esta historia es la certeza de que algunos juegos no se terminan cuando se apagan. Se quedan. Dentro.
Tal vez por eso, Clair Obscur: Expedition 33 ya no es solo un juego. Es un lugar al que algunos no pueden dejar de volver.
