No sé si era por las ganas de probarse a sí mismo o por simple curiosidad, pero lo hizo. Un jugador decidió que Clair Obscur: Expedition 33 podía completarse en la dificultad Experto sin esquivar ni parar ni una sola vez. Y no solo lo pensó: lo consiguió. Lo curioso es que, al verlo, uno entiende que este RPG permite más libertades de las que aparenta. Que incluso las mecánicas que parecen obligatorias pueden quedarse fuera, si sabes moverte dentro de sus reglas.
El responsable fue Ymfah, un creador que lleva más de una década inventando retos que suenan imposibles hasta que él los muestra en pantalla. Entre sus hazañas hay cosas tan extrañas como jugar Dark Souls 3 con estética de Cuphead, sobrevivir en Bloodborne con un límite absurdo de armas, o recorrer Skyrim sin equipar nada. Ahora, su lista tiene un nuevo capítulo.
Un recorrido por Clair Obscur sin el escudo de las esquivas
En este intento, Ymfah llevó a cabo una partida completa en Experto, la dificultad más alta, donde los enemigos golpean más fuerte, aguantan más y el propio juego sugiere —casi ordena— dominar la esquiva y la parada. Él ignoró la recomendación. Y aun así, avanzó.

Su táctica fue directa: aumentar la Vitalidad de todos los personajes, sin seguir al pie de la letra los consejos que cada miembro del grupo suele dar. Más salud, más margen para resistir. Al final, sin esquivar ni parar, la barra de vida se convierte en el verdadero escudo. Y si los jefes golpean como golpean aquí, ese escudo no sobra.
También ajustó su configuración para romper el ritmo de los enemigos cada vez que podía. En combates largos, esa barra de ruptura suele llenarse sola, pero en su caso, se convirtió en un objetivo constante. Porque un enemigo que pierde un turno es un golpe menos que recibir, y cuando no te defiendes con nada más, cada pausa cuenta.
Incluso el principio del juego quiso ponérselo difícil. El tutorial de esquiva parecía un callejón sin salida para su reto, pero encontró la forma: desactivó los tutoriales y siguió adelante. Desde ahí, convirtió a cada personaje en un tanque andante, llevando las configuraciones defensivas hasta el límite.
Al final, más que una demostración de habilidad, su partida dejó claro que Clair Obscur: Expedition 33 guarda un margen amplio para quienes buscan caminos raros. Que un juego pueda sostenerse incluso cuando se le quita algo tan básico como la esquiva dice mucho de cómo está hecho.
Por cierto, si alguna vez te atreves a intentarlo, aquí tienes la Guía completa de Isla de los Ojos en Clair Obscur. No es que te salve de los golpes… pero ayuda a saber dónde pisas.
