La Isla de los Ojos en Clair Obscur Expedition 33 parece un desvío pequeño. No lo es. Hay botín, experiencia… y una de esas peleas que te dejan el pulso irregular. No sé por qué, pero cada vez que vuelvo, escucho el viento distinto. Tal vez es el eco de lo que falta: tres ojos que no miran, que cierran una puerta cuando te acercas… y la abren cuando te atreves.
Es un lugar opcional, sí. Pero Clair Obscur: Expedition 33 premia a quien se sale del camino. Aquí, entre escaleras húmedas y cuevas que respiran, tu grupo crece de verdad. Y aunque puedas pasar de largo, te aseguro algo: cuando la isla se queda en silencio, te das cuenta de que no era “extra”. Era… justo lo que necesitabas.
Ruta y solución de la Isla de los Ojos en Clair Obscur: Expedition 33
La isla no te da direcciones claras. Nadie te toma de la mano. El objetivo, sin embargo, es simple y precioso en su crueldad: dispara a los tres ojos ocultos por el terreno. Cada uno está “implantado” en un Nevron; tres miradas muertas que siguen contando algo.

Primer ojo (desde la bandera). Empieza junto a la bandera. Sube las escaleras que tienes enfrente. A tu derecha, un Nevron muerto reposa, como si esperara que lo notes por fin. Lo verás fácil. Apunta y dispara. No te preocupes por el ruido; aquí el peligro respira más lento que tú.
Segundo ojo (la cueva). Desciende hasta la mitad de la escalera y mira otra vez a la derecha; verás un desvío que baja a la zona inferior. Avanza recto. La cueva se abre a tu izquierda, fría y un poco demasiado quieta. Dentro, eleva la mirada: hay un Nevron colgando del techo con el ojo brillando apenas. Es un disparo incómodo, casi de fe. Dispara.
Tercer ojo (el Petanque). Sal de la cueva y gira a la izquierda. El camino te lleva hacia el Petanque. No corras. Al otro extremo de la isla, justo al lado del rincón donde acorralas al Petanque, espera el último Nevron con el último ojo. Respira. Dispara. Cuando este tercero caiga, se abrirá un camino detrás de la zona por la que llegaste a este tramo. Es discreto, como si no quisiera interrumpir. Síguelo. Te lleva directo al jefe de la isla.
Notas suaves (pero útiles).

- Si vienes explorando otros opcionales —por ejemplo, el casino volador de Expedition 33—, notarás el mismo pulso: curiosidad primero, recompensa después.
- La iluminación puede engañar. Ajusta brillo/contraste si lo necesitas; en esta isla, un gesto pequeño ahorra minutos de vuelta.
- No gastes recursos caros en enemigos menores. Guarda lo que arde y lo que oscurece. Ya verás por qué.
Boucheclier cromático: debilidades, estrategia y recompensas
Parece enorme. Más de lo que es. Pero no te confíes. El Boucheclier cromático golpea como quien no tiene prisa… y duele más cuando se demora. Sus debilidades son claras y bonitas de leer en voz baja: Fuego y Oscuro. No es casualidad: es un enemigo de brillo controlado. Lo opuesto lo quiebra.
Sus ataques principales son dos, y te los aprenderás con la piel:
- Combo de espada. Se anuncia. Lee el primer corte y verás que los siguientes llegan lentos, casi pesados. Tienes ventana. No intentes heroísmos: golpea entre ritmos, no dentro del mismo.
- Golpe con escudo. Aquí no improvises. Bloqueo de gradiente o te hará pagar el descuido. No es un capricho; es la diferencia entre avanzar o volver a la bandera con los dientes apretados.
Tiene además una parada. La prepara como quien te pide silencio. Si respondes con un ataque cuerpo a cuerpo, te castiga; si lo ignoras y te mueves, esa habilidad se queda hueca, casi inútil. No luches contra el gesto: báilalo.

Sugerencias que se sienten (y funcionan):
- Entra con daño de Fuego o Oscuro preparado. Un hechizo que encienda o un arma con tinieblas hará el trabajo más corto.
- Evita los intercambios largos. Golpea breve y retrocede. La paciencia aquí no es virtud: es método.
- Si un intento se te rompe por nervios, no lo fuerces. Vuelve. En la segunda ronda los pasos encajan. (A veces parece magia. No lo es).
Recompensas por vencer al Boucheclier cromático
- Facesum — Nivel 22
- Catalizador de croma grandioso ×4
- Color de Lumina ×10
Saldrás con las manos más llenas y la cabeza más clara. No sé si es el brillo o el silencio que queda después, pero esta isla te deja algo raro en el pecho. Como una promesa pequeña. De las que se cumplen sin hacer ruido.
Esto es útil: si prefieres alternar desafíos, prueba el casino volador de Expedition 33. Cambia el ritmo, no el progreso.
