Hay algo extraño en Clair Obscur: Expedition 33… no tanto por sus paisajes imposibles, sino por la sensación de vacío que dejan las personas. Apenas hay humanos. Lo que abundan son Gestrals. Algunos te hablan, otros apenas miran… pero están ahí, ofreciendo objetos que no siempre puedes entender si realmente necesitas.
Entre sus ofertas, a veces aparece una frase que se clava como un recordatorio: “Encuentra un Expedicionario”. Al principio pensé que era una misión más, pero descubrí que era… otra cosa. No es que ellos se escondan, es que no están listos para encontrarte. Y eso, de alguna forma, me hizo seguir caminando.
¿Qué significa “Encontrar un Expedicionario” en Clair Obscur: Expedition 33?

Si un comerciante te pide “Buscar un Expedicionario”, no es una orden. Es más bien un candado invisible. Los objetos que guarda no son para ti… todavía. Son para alguien que, por ahora, no ha decidido unirse a tu viaje. Podría ser un arma que no sabrías usar, un accesorio que solo tendría sentido en otras manos.
Este sistema evita que compres algo inútil. En el fondo es simple: cuando esa persona aparezca, la barrera se romperá sola. No hay pistas ocultas ni rutas secretas. Basta con avanzar. Como cuando encuentras el casino volador de Expedition 33 sin proponértelo, solo porque seguiste el rumbo.
No puedes perder a un expedicionario. No se esconden para siempre. Y cuando por fin caminen a tu lado, esa frase desaparecerá del menú. Sin ceremonia. Sin avisos.
¿Cuándo se desbloquea cada expedicionario en Clair Obscur: Expedition 33?

Gustave está contigo desde el primer instante. Los demás… llegan a su propio ritmo. Algunos en los primeros compases, otros más tarde, como si el juego quisiera que aprendieras a esperar. El último en aparecer lo hace justo después del Acto 2, y cuando Monoco pisa la estación, la función “Buscar un Expedicionario” deja de existir. Desde ahí, cualquier comerciante te venderá lo que tenga, siempre que pagues el precio.
Dicen que las praderas de primavera guardan a Lune, que Maelle espera en las aguas voladoras, que en el poblado Gestral encontrarás a Ciencia y, tras cruzar el acantilado de Ola de Piedra, a Verso. A Monoco, claro, lo verás en su propia estación. Y en medio de esos viajes, puede que también te topes con la cueva siniestra de Expedition 33, aunque no todos se atreven a entrar.
Vale la pena reunir armas distintas, incluso cuando parezcan débiles. Algunos enemigos caen no por la fuerza bruta, sino porque diste justo en su debilidad. Y a veces, el arma más pequeña puede cambiar toda una batalla.
