Warner Bros. Games ha decidido dar un paso al frente. Después de una serie de tropiezos que desgastaron su relación con los jugadores, la compañía ha anunciado una reestructuración con el objetivo de reenfocar su estrategia en lo que mejor sabe hacer. Sí, Warner Bros. Games anuncia reestructuración, y esta vez no se trata solo de palabras vacías. Hay un cambio real en camino.
El contexto es claro. Suicide Squad: Kill the Justice League, que vio la luz en 2024, fue un fracaso rotundo. Apenas un año después de su lanzamiento, el juego fue descontinuado, dejando a los fans con una sensación amarga.
MultiVersus, otro proyecto con potencial, terminó cerrando tras múltiples críticas sobre su modelo de monetización. No fue solo la decepción de los jugadores; dentro de la propia comunidad de Warner, algo se quebró. Pero ahora, parece que quieren reparar esas grietas.
La compañía enfocará su energía en cuatro franquicias principales: Harry Potter, Mortal Kombat, DC y Game of Thrones. No es una reestructuración con tijeras. Según reportó Variety, no habrá despidos. Al contrario, se están produciendo ascensos.
Shaun Himmerick, conocido por su trabajo en NetherRealm Studios, ha sido nombrado vicepresidente sénior de desarrollo. Dirigirá los futuros títulos de Mortal Kombat y DC Universe. Desde Warner Bros.
Games Montreal se coordinarán los nuevos proyectos de Game of Thrones y las próximas entregas basadas en el universo de Harry Potter. JB Perrette, director ejecutivo de Global Streaming and Games, lo resumió así: “Tenemos un equipo sólido y líderes con trayectorias que inspiran confianza”.
Un futuro de cuatro nombres, muchas dudas

Durante el Summer Game Fest 2025, se anunció Juego de Tronos: La Guerra de Poniente, un RTS que verá la luz en 2026. Incluirá modos individuales y PvP todos contra todos. A nivel visual, impacta. Pero no todos están convencidos.
El género RTS no es para todos. Y aunque Game of Thrones ha dado lugar a varios juegos desde el fenómeno televisivo, aún no está claro si este nuevo título logrará conectar con su audiencia.
En paralelo, Warner Bros. Games sigue apostando fuerte por la franquicia de Harry Potter. Tras el éxito apabullante de Hogwarts Legacy, con más de 34 millones de copias vendidas hasta marzo de 2025, se confirmó que una secuela está en desarrollo.
Sin embargo, los rumores sobre posibles elementos de servicio en vivo han generado preocupación. Todavía no hay fecha de lanzamiento ni confirmaciones oficiales. Solo inquietud. Porque cuando algo funcionó tan bien, cuesta aceptar que pueda cambiar demasiado.
La nueva dirección de Warner Bros. Games parece más enfocada. Menos dispersión. Más compromiso con lo que ya funciona. Si logran mantener el respeto por sus franquicias y escuchar a su comunidad, pueden encontrar nuevamente el camino. Porque al final, lo que los jugadores quieren no son promesas, sino experiencias que valgan la pena.
¿Un cambio que inspire confianza?
Es pronto para decir si esta reestructuración significará una transformación real o si será otro ajuste cosmético con sabor a déjà vu. Pero algo es cierto: hay una intención visible de no repetir errores.
Y eso, aunque no garantiza el éxito, al menos marca una diferencia frente al silencio que suele seguir a los fracasos. Replantear el liderazgo, apostar por franquicias con legado, evitar los despidos… son señales que, bien ejecutadas, pueden devolverle a Warner Bros. Games una parte del respeto perdido.
Sin embargo, queda una pregunta que flota entre los fans más atentos: ¿será suficiente? Porque el cariño por una saga no se recupera con marketing ni con gráficos espectaculares.
Se recupera con decisiones valientes, con diseño honesto, con narrativa cuidada. Warner tiene una nueva oportunidad. Y esta vez, no hay tanto margen para fallar. Ojalá hayan aprendido. Porque nosotros, los jugadores, ya aprendimos a no ilusionarnos tan rápido.
