Empezar en World of Warcraft Classic: The Burning Crusade siempre parece una decisión grande. Demasiado grande, a veces. No por las clases, ni por las profesiones, ni siquiera por las raids. La primera duda real suele ser otra, más silenciosa y más pesada: elegir entre PvE o PvP.
No porque uno sea mejor que el otro, eso sería fácil, sino porque aunque no lo parezca, esa elección define cómo vas a vivir el juego durante cientos de horas. Y cuando digo vivir, no exagero. Hablo del ritmo, de las interrupciones, de la paciencia que vas a necesitar y del tipo de frustraciones que estás dispuesto a tolerar.
Yo seguramente jugaré en ambos, aunque más en PvE, si soy sincero. No porque el PvP me parezca inferior, sino porque mi relación con el tiempo ya no es la misma. Y ahí es donde empieza todo.
Imprescindible: Tier List TBC jugadores promedio
La única diferencia real entre PvE y PvP (y por qué importa)
Durante mucho tiempo se ha vendido la idea de que PvE y PvP son experiencias casi opuestas. Que elegir uno te cierra puertas del otro, que hay contenido bloqueado, recompensas exclusivas o caminos que ya no puedes recorrer si eliges “mal”. Eso no es verdad.
La diferencia entre un servidor PvE y uno PvP es una sola, y es muy concreta: en los servidores PvP el combate jugador contra jugador en el mundo abierto está activado permanentemente, mientras que en los servidores PvE no lo está por defecto. Nada más.
No hay contenido exclusivo, no hay limitaciones de progreso, no hay PvP bloqueado ni recompensas únicas. En un servidor PvE puedes hacer arenas, campos de batalla, rankear, conseguir honor, equiparte completamente de PvP y competir exactamente al mismo nivel que cualquier jugador de un servidor PvP. Todo eso sigue estando ahí.
Además, en un servidor PvE puedes activar el PvP cuando tú quieras y, cuando lo haces, entras en el mismo sistema de PvP abierto que existe en un servidor PvP. No es una versión descafeinada ni una simulación. Es exactamente el mismo sistema. La única diferencia es que eres tú quien decide cuándo hacerlo, y esa decisión cambia por completo la sensación del juego.
El PvP romántico que recordamos y el que existe hoy
He jugado en servidores PvE y PvP durante muchos años y lo digo sin nostalgia gratuita: la experiencia actual no tiene nada que ver con la de hace quince años.
Antes, el PvP abierto tenía un equilibrio extraño pero reconocible. Los enfrentamientos solían darse entre jugadores de niveles similares, se formaban rivalidades, guerras improvisadas y conflictos que crecían de forma orgánica con el tiempo. Había abusones, claro, pero no era la norma.
Hoy, en la práctica, un servidor PvP suele traducirse en algo bastante distinto. Estás leveando tranquilo, haciendo misiones normales, intentando avanzar, y de repente aparecen dos o tres jugadores treinta niveles más altos que tú, generalmente pícaros. Te stunean, te matan en segundos y desaparecen sin más.
No es una pelea, no es una guerra y no es competencia. Es simplemente alguien que no tiene nada mejor que hacer arruinando el tiempo de otro jugador que no puede defenderse. Y lo peor es que no pasa una sola vez. Pasa varias veces seguidas, en el mismo punto, hasta que te vas de la zona o te desconectas. Eso es lo que hoy define gran parte del PvP en mundo abierto en servidores PvP.
Para algunos, ese abuso forma parte del “romanticismo” del servidor PvP. Para mí, y esto es opinión personal, si eres un pícaro nivel 70 con dos amigos igual de equipados esperando a que pase un nivel 25 para matarlo, no hay épica ahí. No hay mérito, no hay historia. Solo tiempo perdido, de ambos lados, aunque solo uno lo note.
No va de qué servidor es mejor, va de cómo quieres jugar
En un servidor PvE, cuando ocurre PvP abierto, suele darse de otra forma. Hay represalias, gente que vuelve con amigos, grupos que se forman y pequeñas guerras que nacen de algo concreto, no de alguien abusando de su nivel.
Y si en ese momento no quieres saber nada de PvP, lo desactivas y sigues jugando. No pierdes tiempo, no te frustras y no estás obligado a participar en algo que no estabas buscando.
Nada te impide activarlo más adelante y buscar pelea cuando realmente te apetezca, ya sea porque estás farmeando, porque quieres conflicto o porque ese día simplemente te apetece. La diferencia es que la decisión es tuya.
Por eso, la pregunta correcta no es qué servidor es mejor, sino cómo quieres jugar tú el juego. Si disfrutas que te puedan atacar en cualquier momento, si no te molesta morir varias veces seguidas, si tienes muchas horas al día y aceptas ese peaje como parte del camino, un servidor PvP encaja contigo. También si tu objetivo es llegar arriba y convertirte tú en el que caza.
Si, en cambio, prefieres decidir cuándo pelear y cuándo no, no tienes diez horas diarias y quieres avanzar sin interrupciones constantes sin perder absolutamente ningún contenido PvP, un servidor PvE es más que suficiente y, para muchos jugadores, simplemente más cómodo.
Al final, ambos servidores te llevan exactamente al mismo sitio. Vas a hacer el mismo contenido, vas a conseguir el mismo equipo y vas a competir en los mismos modos de juego. La diferencia real está en el camino y en cuánto estás dispuesto a que te interrumpan mientras lo recorres.
No digo que el servidor PvP sea peor. De verdad. Solo hablo desde mi experiencia. Yo invertiré horas en ambos y el tiempo dirá en cuál termino quedándome. Pero también sé una cosa: si empezara hoy de cero en PvP, no lo tocaría. No porque no pueda, sino porque ya no dispongo de siete u ocho horas diarias.
Quizá cuando eres nivel alto todo cambia. Quizá. Pero la diferencia más grande que noto entre el PvP de hoy y el de hace quince años es clara: ahora el abuso y el 3 vs 1 están a la orden del día, y antes no era así.
Si tienes tiempo, prueba ambos. Pero hazlo sabiendo a qué te enfrentas, porque vas a invertir muchas horas de tu vida y es mejor hacerlo con los ojos abiertos.
