Si, confirmo que hay un momento exacto donde el mapa deja de ayudarte y empieza a mirarte en silencio. Clair Obscur: Expedition 33 tiene ese problema: te suelta en el mundo exterior y asume que tú sabrás qué hacer. A veces sí. A veces no tanto. Y cuando llega el momento de ir a Old Lumiere, después de lo de Monoco, esa sensación vuelve fuerte.
Vienes de pelear, de tomar decisiones raras, de cruzar sitios que todavía no entiendes del todo como cuando antes te perdiste en la cueva siniestra expedition 33 sin saber si ibas bien o solo hacia adelante por inercia y de pronto el juego te dice: ahora ve a Old Lumiere. Pero el mapa no colabora. No señala. No insiste. Solo está ahí.
Esto es lo que hay que hacer. O al menos, lo que a mí me funcionó.
Cómo llegar a Old Lumiere desde la estación Monoco
Después de derrotar a Monoco y verlo unirse al grupo, yo pensé que lo siguiente sería obvio. No lo fue. Salí del área del combate y volví casi por reflejo a la zona donde están los PNJ. No porque supiera que ahí estaba la salida correcta, sino porque era lo único que reconocía.
Y ahí pasa algo fácil de ignorar.

Si rehaces el camino por el que entraste a la Estación Monoco y te acercas a la zona de los NPC, verás que se abre un nuevo camino a la izquierda. No destaca demasiado. No hay fanfarria. Solo una subida, como si siempre hubiera estado ahí y tú no la hubieras visto antes. Sube por ese camino. No dudes demasiado.
Ese sendero te lleva a una salida distinta. Es importante esto: no tomes la otra salida. Si lo haces, acabarás en Frozen Hearts, y créeme, no es donde quieres estar ahora. Me pasó. Perdí tiempo. Me frustré un poco. Luego volví.
Al tomar la salida correcta, cruzas el portal y regresas al mundo exterior. Ahí el juego vuelve a abrirse, y con eso vuelve también esa pequeña ansiedad de no saber si vas bien.
Desde el mundo exterior, dirígete hacia el norte. Usa el mapa (arriba en el pad direccional) más como referencia que como verdad absoluta. La pista real no está en el minimapa, sino en el entorno: busca las espadas de luz clavadas en el suelo. Cuando las veas, vas en la dirección correcta.
Síguelas. Entre ellas se abre un camino que no parece importante hasta que lo es. Al final, encontrarás un portal. Ese portal te lleva, por fin, a Old Lumiere.
A partir de ahí, el juego se vuelve más contenido, más lineal. Casi un descanso. Como cuando sales de una zona abierta demasiado grande y entras en un lugar que te dice: tranquilo, ahora sigue recto. Algo parecido a lo que se siente cuando abandonas la isla de los ojos expedition 33 y por fin el juego vuelve a hablarte claro.
Nuestra opinión
Llegar a Old Lumiere no es difícil. Pero tampoco es evidente. Y eso dice mucho de Clair Obscur: Expedition 33 como experiencia. No te lleva de la mano. A veces te suelta antes de tiempo. A veces confía demasiado en que recordarás un camino que cruzaste hace horas.
¿Es un fallo? No estoy seguro. Hay algo coherente en esa confusión. En sentir que avanzas más por intuición que por indicaciones claras. Pero también hay momentos en los que esa ambigüedad cansa. Especialmente cuando solo quieres seguir con la historia y no comprobar, por tercera vez, si saliste por la puerta correcta.
Old Lumiere merece la pena. Lo que viene después también. Solo… no estaría mal que el camino hasta allí fuera un poco menos silencioso.
