No era un anuncio esperado. Pero tampoco fue una sorpresa del todo. Desde hace meses se hablaba en voz baja de que llegaba. Y el 19 de junio, Final Fantasy 14 para móvil se hizo real. No como una promesa, sino como un hecho: se lanzó oficialmente en China, con una versión adaptada de A Realm Reborn, cinco razas y nueve trabajos de combate. Todo en la palma de la mano.
El juego, anunciado por Naoki Yoshida en noviembre de 2024 casi como si se le hubiera escapado, empezó a crecer desde ahí. Square Enix y LightSpeed Studios contestaron lo que pudieron, esquivaron lo que no. El modelo de monetización, el contenido, las dudas. Todo fue apareciendo. Mientras tanto, la versión de Final Fantasy 14 para móvil iba tomando forma. No con la complejidad del original, sino con algo más simple, más directo: controles táctiles, combates suaves, profesiones que ya suenan conocidas. Guerrero. Dragón. Bardo. Elegir, jugar, subir de nivel.
Hubo meses de prueba cerrada. Hubo silencio. Y luego, el salto: disponible en Android e iOS, pero solo en China. Según RPGSite, así sigue siendo. Gratuito, pero no del todo inocente. Porque la tienda está ahí. Cosméticos, monturas, tintes, pociones. Todo lo que se puede comprar está, pero no de entrada. Aparece cuando se derrota a Ifrit, en el nivel 23. Y a partir de ahí, la discusión: si es justo, si es demasiado, si es solo el inicio de algo mayor. Nadie lo sabe. Pero todos lo sienten.
Final Fantasy 14 para móvil ya está disponible en China
Monetisation Content available as of launch day.
byu/RablaAndrews inFFXIV_Mobile
El juego necesita espacio. 20 GB de almacenamiento. 3,5 GB de RAM. Un iPhone 16 lo corre sin pestañear. Y lo que hay dentro es una puerta: la historia de A Realm Reborn, cinco razas que ya se volvieron rostros familiares, actividades de combate que abren caminos. Miqo’te. Elezen. Y otros nombres que se sienten como parte de uno.
No está todo, claro. Las expansiones como Heavensward y Stormblood se quedaron afuera. Por ahora. Tal vez lleguen. Tal vez no. El futuro no está dicho.
Lo que sí está dicho es que el viernes 20 de junio, Yoshida hablará. En la 87.ª Carta del Productor. A las 7:00 a. m. ET. Hablará del parche 7.3. De lo que viene. De lo que no. Y quizá, solo quizá, de Final Fantasy 14 para móvil.
Mientras tanto, los jugadores siguen mirando desde fuera. Esperando. Intuyendo. Y pensando si esta nueva versión será solo una adaptación o si podrá entrar, con el tiempo, en la lista de los mejores juegos de fantasía para PC. Aunque no sea de PC. Aunque sea otra cosa. Algo que, por ahora, se siente como un eco familiar en otro formato.
No sé si esto es Final Fantasy, pero se siente como algo cercano
No es igual. Y no creo que deba serlo. Final Fantasy 14 para móvil no tiene la densidad que muchos recordamos, ni ese peso lento de los parches que se instalaban de madrugada mientras uno dormía con los auriculares puestos. Pero hay algo en esta versión portátil que no puedo ignorar. Tal vez es la forma en que toma lo inmenso y lo pliega en una pantalla más pequeña. Tal vez es que las razas siguen ahí, con nombres que ya casi se sienten como apellidos nuestros.
Jugar en el teléfono no es lo mismo. Pero a veces uno necesita algo más liviano. Algo que no lo abrume. Algo que simplemente esté ahí cuando uno necesita desaparecer un rato. Esta adaptación, a su manera, ofrece eso.
Y sí, hay microtransacciones. Y sí, puede que no sea la experiencia completa. Pero mientras subía de nivel a un Guerrero en el tren, sentí lo mismo que años atrás cuando hacía cola para una misión diaria. Esa mezcla de rutina y escape. De estar en dos mundos a la vez.
No sé si esto es Final Fantasy. Pero me recordó a por qué alguna vez me importó tanto.
