¿Sabes qué pasa cuando un juego como The Elder Scrolls Online, con diez años a sus espaldas, decide cambiar las reglas? Que los veteranos levantan la ceja y los nuevos se frotan las manos. Porque sí, después de una década manteniendo intacto su sistema de clases, ESO está a punto de sacudir el tablero con una mecánica que promete revolucionarlo todo: las subclases.
Y no, no es solo una actualización más. Es el tipo de cambio que puede redefinir cómo jugamos, cómo construimos personajes… incluso cómo entendemos el rol dentro de Tamriel.
Zenimax Online Studios no solo celebró el aniversario de TESO con eventos y guiños nostálgicos —también soltó una bomba: la introducción de subclases.
Este nuevo sistema no solo amplía las posibilidades estratégicas y narrativas, sino que abre la puerta a una flexibilidad que hasta ahora parecía impensable. ¿Te suena exagerado? Espera a conocer los detalles.
Cómo funciona el nuevo sistema de subclases

Durante más de diez años, los jugadores de The Elder Scrolls Online han vivido bajo una estructura sólida: eliges una clase, desbloqueas tres árboles de habilidades únicos y te adaptas a ese marco. Por ejemplo, si escogías Nightblade, una de tus ramas era Siphoning, centrada en absorber energía vital del enemigo para curarte a ti o a tus aliados. Sencillo, claro… limitado.
Pero con la llegada de las subclases, eso se acabó.
Con la actualización Seasons of the Worm Cult Part 1 (que aterriza en PC y Mac el 2 de junio de 2025, y en consolas el 18 del mismo mes), ESO permite a los jugadores usar líneas de habilidades de otras clases diferentes a la suya, lo que multiplica las combinaciones posibles —según Rich Lambert, director del juego, a más de 3000. ¿Quieres que tu Guardián maneje hechizos de Arcanista? ¿Te tienta un Hechicero con habilidades de Espadachín? Ahora puedes.
Y lo mejor: no necesitas comprar el último DLC. Esta función está disponible para todos los jugadores que mantengan su juego actualizado, lo que democratiza el acceso a este cambio sin precedentes.
Una evolución de cuenta completa
Una de las grandes ventajas de este sistema es que se aplica a nivel de cuenta. Es decir, si ya subiste de nivel ciertas habilidades con un personaje, los demás también podrán acceder a ellas —incluso heredando el rango alcanzado. ¿El resultado? Si has invertido horas en tu Nigromante principal, no tendrás que repetir todo el proceso desde cero con tu nuevo Espadachín Nocturno.
Además, el sistema permite crear arquetipos totalmente nuevos que antes no tenían cabida. Desde combinaciones de poder físico y magia —como un “Espadachín Mágico” que fusione las ramas de Hechicero y Nightblade— hasta sinergias más complejas entre Guardianes y Nigromantes. La fantasía de construir al héroe exacto que imaginas nunca ha estado tan cerca.
Y si eres fan del género, te invitamos a explorar esta selección de los mejores juegos de fantasía para PC, porque ESO acaba de subirse a un nuevo nivel.
Requisitos y limitaciones: el precio del poder
Claro que nada es completamente libre de restricciones. Este nuevo sistema tiene sus reglas, diseñadas para mantener cierto equilibrio en el metajuego:
- Nivel mínimo y misión inicial: Solo puedes acceder a las subclases si tu personaje ha alcanzado el nivel 50 y ha completado una misión breve llamada “Un estudio sobre disciplina”. Es un filtro que garantiza cierta experiencia previa.
- Una sola línea por subclase: Solo puedes elegir una línea de habilidades de cada clase adicional. Y al menos una línea debe seguir perteneciendo a tu clase original. Esto obliga a planificar cuidadosamente tus sinergias.
- Progreso más lento: Las habilidades de subclase cuestan dos puntos de experiencia (PE) en lugar de uno, y desbloquear cada habilidad sigue requiriendo tiempo y recursos. Así que aunque puedas heredar el progreso, desbloquear habilidades específicas no será inmediato.
Este enfoque impone un ritmo más meditado y estratégico. Sí, puedes crear builds híbridos potentes, pero tendrás que pensar en las consecuencias. No es una puerta abierta al caos, sino un sistema balanceado que premia tanto la creatividad como la dedicación.
Una nueva era para la personalización
En definitiva, la llegada de las subclases marca un antes y un después en The Elder Scrolls Online. No se trata solo de un cambio técnico. Es una declaración de intenciones: abrir el juego a nuevas formas de rol, a estilos de combate únicos y a una personalización que refleja realmente quién eres dentro del universo de Tamriel.
Para los jugadores veteranos, esta es una oportunidad de redescubrir sus personajes. Para los nuevos, es el mejor momento para unirse. Porque, después de todo, ¿qué sentido tiene un mundo de fantasía si no puedes moldearlo a tu imagen?
La respuesta está clara: ninguna. Y ESO por fin lo entendió.
