Si estás en nivel 67 o 68 y quieres subir experiencia sin dejar de ganar oro, la Puerta de la Muerte es una de esas zonas que casi nadie tiene en cuenta… y quizá por eso funciona tan bien.
No es el típico lugar donde ves a veinte jugadores dando vueltas en círculo. Es zona de misiones. Y eso cambia todo. Aquí no vienes solo a farmear. Vienes a levear mientras el oro cae casi sin darte cuenta.
En esta guía te explico qué farmear, cuánto puedes sacar por hora y por qué merece la pena si no tienes ocho horas al día para jugar.
Es tendencia: Farmeo en Vórtices de la Península del Fuego Infernal
¿Qué farmear en la Puerta de la Muerte?
Aquí no hay misterio raro ni mecánicas ocultas. Los mobs de la zona dropean constantemente y lo hacen bastante rápido. Lo que buscamos principalmente son cuatro cosas muy claras:
- Marca de Sargeras
- Armamento vil
- Paño de tejido abisal
- Objetos verdes (como extra)
La clave está en el ritmo. No es un farmeo explosivo donde dependes de un drop ultra raro. Aquí los enemigos reaparecen rápido y casi siempre sueltan algo útil. Eso hace que el oro se acumule poco a poco, sin picos, pero sin pausas largas.
El paño de tejido abisal merece mención aparte. No lo vendas suelto. Lo ideal es convertirlo en madejas de tejido abisal, porque su valor en subasta suele ser bastante superior. Es uno de esos pequeños detalles que marcan la diferencia entre ganar 150 de oro… o rozar los 200.
Los objetos verdes también suman. No parecen gran cosa cuando los ves caer, pero al final de la hora representan una cantidad interesante, sobre todo si tienes buen ritmo de limpieza.
¿Cuánto oro se puede ganar por hora?
Vamos a lo importante. En aproximadamente una hora —hora y poco, siendo realistas— puedes conseguir cerca de 200 de oro. Todo depende de tu clase, tu velocidad limpiando y lo concentrado que estés.
Un ejemplo aproximado de venta sería:
- Madejas de tejido abisal: 41 de oro
- Armamento vil: 60 de oro
- Marcas de Sargeras: 51 de oro
- Objetos verdes: entre 35 y 40 de oro
Sumando todo, estás rondando los 190–200 de oro por hora.
¿Es el mejor farmeo del juego? No.
¿Es eficiente mientras subes de nivel? Sí. Y mucho.
La diferencia está ahí. Si solo quieres oro puro, seguramente haya rutas mejores al 70. Pero si estás en esa franja 67–68 y todavía necesitas experiencia, esta zona te permite subir nivel mientras generas ingresos constantes.
Y eso, para muchos jugadores, es oro real. (me incluyo)
¿Por qué esta zona es tan recomendable?
La Puerta de la Muerte tiene tres ventajas claras que no siempre se combinan en otras zonas:
1. Regeneración rápida de enemigos: No tienes tiempos muertos largos. Terminas un grupo y ya tienes otro disponible. Eso mantiene el ritmo estable y evita que pierdas tiempo volando de un punto a otro.
2. Zona de misiones, no de farmeo masivo: No suele estar saturada de jugadores dedicados exclusivamente al oro. Eso significa menos competencia por mobs y menos frustración.
3. Progreso doble: experiencia + oro: Mientras limpias, completas misiones cercanas y avanzas hacia el nivel 70. No sientes que estás “perdiendo el tiempo” solo acumulando monedas.
Para jugadores con poco tiempo diario —una o dos horas como mucho— este tipo de rutas son ideales. No necesitas separar el día en “subir nivel” y luego “farmear oro”. Aquí haces ambas cosas al mismo tiempo.
Cuando llegues a 70, ahí sí podrás centrarte en rutas más optimizadas y específicas para generar oro puro. Pero antes de eso, esta zona es una transición muy sólida.
Consejos para optimizar el farmeo
Hay detalles pequeños que parecen obvios… hasta que no los haces y te das cuenta de que tu oro por hora baja sin saber por qué. Aquí no se trata de hacer nada espectacular. Se trata de no perder eficiencia por descuido.
Vacía las bolsas antes de empezar
Entrar a farmear con el inventario medio lleno es empezar mal. Cada vez que te salta el mensaje de “inventario lleno” rompes el ritmo. Paras. Miras qué borrar. Comparas un verde. Dudas. Y cuando vuelves a moverte ya perdiste varios pulls posibles. Esta zona funciona por constancia, no por picos de suerte. Si cortas la constancia, se cae el rendimiento. Antes de empezar, vende todo, envía materiales si hace falta y deja espacio de sobra. Una hora limpia de interrupciones vale más que cualquier mejora mínima de daño.
Convierte el paño en madejas siempre
El paño de tejido abisal no debe venderse suelto. Convertirlo en madejas de tejido abisal aumenta su valor y, aunque la diferencia por unidad no parezca enorme, al final de la sesión suma bastante. Muchas veces la diferencia entre quedarte en 160–170 de oro o acercarte a 200 está en ese detalle. Hazlo parte del proceso final: terminas de farmear, conviertes todo el paño, y recién ahí vendes. Sin excepción.
Mantén un recorrido circular constante
Improvisar parece cómodo, pero es ineficiente. Si simplemente matas lo que encuentras delante, acabarás caminando por zonas ya limpias o regresando sobre tus pasos. Lo ideal es trazar un recorrido circular estable. Empieza en un punto fijo, limpia grupos en orden y vuelve al inicio justo cuando los primeros mobs reaparecen. Así minimizas tiempos muertos y mantienes una cadencia constante de combate. La clave aquí no es pegar más fuerte, es no detenerte.
Si la zona se llena, no compitas
Esta área funciona porque no suele estar saturada de jugadores enfocados al farmeo puro. Pero si empieza a llenarse, la regeneración deja de sentirse constante. En ese momento, competir por mobs reduce tu oro por hora y genera frustración innecesaria. Si puedes cambiar de capa, hazlo. Si no, espera unos minutos o vuelve más tarde. Forzar el farmeo en una zona saturada rompe precisamente la ventaja que hace rentable esta ruta.
No es un método espectacular ni pretende ser el típico farmeo exagerado de cifras imposibles. Es una ruta estable pensada para niveles 67–68. Mientras limpias, subes experiencia. Mientras haces misiones cercanas, generas ingresos. No separas tu tiempo entre levear y farmear, lo combinas. Y cuando llegues a 70, ya habrá métodos más optimizados para dedicarte exclusivamente al oro. Hasta entonces, esta opción cumple lo que promete: progreso constante sin convertir el juego en una obligación.
