Es una noticia que no trae fechas ni tráilers, pero sí una pregunta que vuelve a incomodar. Un ex desarrollador de Bethesda ha compartido cómo cree que The Elder Scrolls 6 podría conectarse con Skyrim. No lo hace desde la certeza ni desde la promesa, sino desde la experiencia de alguien que estuvo ahí y que conoce bien cómo se toman estas decisiones, incluso cuando ya no forman parte del estudio.
Bruce Nesmith fue jefe de diseño de The Elder Scrolls V: Skyrim y abandonó Bethesda en 2021. Para entonces, el desarrollo de The Elder Scrolls 6 todavía no había entrado en una fase avanzada, pero eso no le impide tener una idea bastante clara de cómo el estudio suele manejar los grandes cambios narrativos.
Es tendencia: Han pasado más de 2500 días desde que se reveló The Elder Scrolls 6
La Guerra Civil de Skyrim y el problema de cerrar una historia
Uno de los elementos más importantes de Skyrim es la Guerra Civil. No solo por su peso narrativo, sino porque obliga al jugador a tomar partido. Elegir entre la Legión Imperial o los Capas de la Tormenta no es una decisión menor. Cambia el control del territorio y deja la sensación de que algo definitivo ha ocurrido.
El problema aparece cuando esa historia tiene que convivir con un futuro. Según Nesmith, Bethesda tiende a evitar decisiones que dejen el mundo en un estado demasiado cerrado. Él mismo habla de la idea de “guardar los juguetes”, una forma de decir que no conviene alterar el escenario de manera irreversible si eso puede limitar historias posteriores.
Desde ese punto de vista, fijar un ganador claro de la Guerra Civil supondría un lastre narrativo. Obliga a elegir un canon y descarta la experiencia de muchos jugadores. Por eso, la opción más probable sería dejar ese conflicto en una especie de terreno ambiguo, reconocido, pero no resuelto del todo.
TES 6 y la posibilidad de mirar hacia otro lugar
En sus declaraciones, Nesmith sugiere que The Elder Scrolls 6 podría optar por no profundizar en las consecuencias directas de la Guerra Civil de Skyrim. No porque no sea importante, sino porque hacerlo complicaría el equilibrio del mundo.
Los rumores apuntan a regiones como Páramo del Martillo o Roca Alta como posibles escenarios del próximo juego. Zonas lo suficientemente alejadas como para no tener que responder preguntas incómodas sobre lo que ocurrió en Skyrim. No sería una evasión, sino una elección práctica.
Tamriel es grande. Y Bethesda sabe que a veces avanzar significa no mirar atrás con demasiado detalle. Especialmente cuando han pasado tantos años desde el último título principal.
Nuestra opinión
Que Bethesda decida no definir un ganador claro de la Guerra Civil de Skyrim tiene más sentido del que parece. No es una falta de compromiso narrativo, sino una forma de respetar la experiencia de cada jugador. Skyrim fue, para muchos, un juego profundamente personal. Cada decisión se vivió como propia. Convertir una de ellas en verdad absoluta siempre iba a generar fricción.
Además, el paso del tiempo juega un papel importante. Han pasado más de diez años desde el lanzamiento de Skyrim. Para una parte del público, esos eventos ya son casi recuerdos difusos. Para otros, siguen siendo fundamentales. Dejar el conflicto sin una resolución oficial permite que ambas cosas convivan.
Si The Elder Scrolls 6 apuesta por una nueva región y una nueva historia, no necesita cargar con todas las respuestas. A veces basta con reconocer que algo ocurrió y seguir adelante. Skyrim no necesita ser corregido ni explicado. Funciona mejor como un lugar al que cada jugador recuerda de forma distinta. Y quizá esa ambigüedad sea, precisamente, lo más fiel a lo que siempre ha sido la saga.
