El universo de Hogwarts Legacy se ganó un lugar privilegiado en el corazón de los fans del mundo mágico y los amantes del rol gracias a una propuesta que, pese a sus carencias, capturó con acierto la esencia de vivir como un auténtico estudiante de Hogwarts. El éxito arrollador del título no solo consolidó a Avalanche como un nuevo referente del género, sino que ha despertado enormes expectativas sobre el futuro de la franquicia.
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Aun así, una posible secuela tiene terreno fértil para crecer. La falta de elementos clave como el Quidditch, criaturas míticas como las sirenas, y ciertos hechizos fundamentales dejaron espacios vacíos que podrían llenarse en una segunda entrega. Entre las adiciones más esperadas, la inclusión de una Capa de Invisibilidad destaca por su potencial lúdico y narrativo. Si bien la de Harry Potter es una reliquia única, no sería descabellado imaginar capas comunes encantadas como objetos de sigilo dentro del juego.
Un salto en la jugabilidad: invisibilidad táctica y mecánicas de riesgo
El Encantamiento Desilusionador, ya presente en Hogwarts Legacy, cumplía una función similar a la invisibilidad, pero con limitaciones evidentes. Una secuela podría elevar esa experiencia, introduciendo capas encantadas que permitieran un sigilo más inmersivo y estratégico, especialmente si se integran limitaciones como desgaste con el uso, duración temporal o vulnerabilidad ante hechizos reveladores.
Ahora bien, si el juego decidiera atreverse con algo mayor, la propia Capa de Invisibilidad de Harry podría formar parte de una misión secundaria única, tal vez situada en una época en la que un antepasado de los Potter poseía la reliquia. Esto abriría la puerta a decisiones narrativas como robarla, ganarse el derecho a usarla temporalmente o incluso forjar una alianza con un miembro de la familia Potter. Un enfoque así enriquecería la narrativa al mismo tiempo que preserva la exclusividad de un objeto tan poderoso.
Evitar el desequilibrio: retos sensoriales y limitaciones narrativas
El principal riesgo de incorporar la Capa de Invisibilidad como una herramienta permanente es el desequilibrio en la jugabilidad. Para contrarrestar su potencial abuso, se podrían aplicar mecánicas de tensión realista, como aumentar la percepción auditiva y visual de los PNJ o limitar su uso a situaciones muy específicas, obligando al jugador a moverse con extrema cautela y estrategia.
También sería interesante que el juego diseñara misiones donde el uso de la capa sea opcional, fomentando diferentes estilos de juego: aquellos que prefieren la infiltración y quienes eligen el enfrentamiento directo, enriqueciendo así la rejugabilidad y personalización de la experiencia mágica.
Entre la incertidumbre y la esperanza: el futuro del legado
Lamentablemente, no todo es entusiasmo. Según reportes del periodista Jason Schreier, un DLC planeado para Hogwarts Legacy habría sido cancelado, junto a una versión extendida del juego original. Estos movimientos, junto con la reestructuración interna de Warner Bros., generan dudas sobre la continuidad a corto plazo del universo interactivo de Hogwarts.
Aun así, el potencial de una secuela es indiscutible. Hogwarts Legacy ha demostrado que hay hambre por explorar este mundo con libertad, identidad y profundidad. Si los desarrolladores logran mantener esa base y añadir elementos icónicos como la Capa de Invisibilidad, el segundo capítulo podría no solo cumplir con las expectativas, sino superar lo ya logrado.
