“Un jugador de World of Warcraft alcanza el nivel 80 solo con duelos de mascotas.” La frase suena como una de esas locuras que uno leería en un foro y descartaría de inmediato. Pero no. Esto pasó de verdad.
Y lo más sorprendente no es que alguien haya logrado una hazaña tan extraña, sino la manera en que lo hizo: con paciencia, estrategia y un cariño casi obsesivo por las pequeñas criaturas que muchos ven como simples adornos.
Te recomendamos: World of Warcraft: The War Within – Reseña y Opinión
Fue flunkeren quien lo compartió en Reddit, acompañado de una captura de pantalla como prueba y una explicación detallada. Siete días. Nada de mazmorras, ni campos de batalla, ni misiones. Solo duelos de mascotas. Combates por turnos, criatura contra criatura, hasta que su cazador alcanzó el nivel 80.
Level 80 only by pet battling
byu/flunkeren inwow
Un nuevo método de farmeo o la locura de un pionero?
Hay algo poético en todo esto. En un juego donde las subidas de nivel suelen estar ligadas a velocidad y eficiencia, flunkeren eligió el camino largo. El raro. El que nadie pensó tomar en serio. Usó un equipo muy particular: Aleta Celeste Afligido por la Vil, Hermana de la Embrague Crepuscular y Yeti Mecánico Tranquilo. Una combinación tan específica como absurda para los profanos, pero perfectamente lógica para los entendidos en batallas de mascotas.
Y lo hizo todo sin especialización. Nada de talentos. Solo sus mascotas y una idea fija: ganar 5000 duelos de mascotas JcJ.
Sí, dijo que va a repetirlo. Con otro personaje. Porque esto no es una moda para él. Es una misión.
La joya oculta que siempre estuvo ahí
Los combates de mascotas en WoW existen desde hace más de una década, pero siguen siendo una parte subestimada del juego. Quizás por eso esta historia ha captado tanta atención. Porque mientras la mayoría persigue épicas armas o conquistas en la Guerra Interna (la expansión actual de 2024), otros como flunkeren exploran esas esquinas del juego que muchos ni miran.
Y eso es lo que lo hace especial.
En el hilo de Reddit donde se compartió la hazaña, no faltaron los comentarios emocionados. “Este tipo es el Ash Ketchum de Azeroth”, dijo uno. Otro, más pragmático, confesó haberlo intentado… y abandonado al segundo día. Porque sí, es lento. Repetitivo. Un infierno de clicks y cálculos.
Pero también es una forma de jugar que conecta con una parte distinta de WoW: la de coleccionar, planear, observar patrones. Y ganar. Poco a poco. Sin prisa.
El meta olvidado que es más profundo de lo que parece
El sistema de batallas de mascotas de World of Warcraft esconde más complejidad de la que muchos creen. Hay turnos, habilidades con sinergias, debuffs, counters… y una colección que puede volverse tan obsesiva como cualquier TCG. Hay crías rarísimas, como el guacamayo jacinto con un 0,01% de aparición, o mascotas salvajes que solo salen en ciertas condiciones climáticas.
No es solo un minijuego. Es un universo dentro del universo.
Y si eres de esos que disfrutan este tipo de desafíos alternativos, quizás deberías echar un vistazo a esta selección de los mejores juegos de fantasía para PC. Te sorprendería cuántos comparten esa filosofía de mecánicas escondidas y desafíos inusuales.
Un logro tan extraño como admirable
Puede que lo de flunkeren no aparezca en los libros de historia del WoW. No hay logro oficial, ni recompensa épica. Pero ahí está, con su cazador nivel 80, sin una sola misión hecha, sin haber disparado una flecha en una raid.
Y a veces, eso basta. Porque lo hermoso de los MMORPGs es esto: que cada quien encuentra su forma de jugar. Y de brillar.
Aunque sea con un Yeti Mecánico Tranquilo.
