No sé por qué me acuerdo justo de esto… Tal vez porque fueron muchos años esperando. O porque nunca pensé que llegaría. Pero el parche 7.3 de Final Fantasy 14 trae algo que, para algunos, es apenas un detalle. Para otros, como yo, es casi una forma de cerrar una herida.
Durante demasiado tiempo, jugar como Viera o Hrothgar fue una especie de contradicción. Tenías acceso a mundos increíbles, a historias profundas, a personalizaciones milimétricas… salvo por una cosa. Una tontería, decían. Un accesorio. Un sombrero.
Lo que parecía un detalle, pero no lo era
Desde que empecé con Final Fantasy 14, elegí Viera sin pensarlo demasiado. Las orejas largas, la postura firme. Había algo ahí que me recordaba a cierta seguridad que nunca tuve.

Pero con el tiempo, notabas lo que faltaba. En otros personajes, los sombreros eran parte de su identidad. En los míos, eran una ausencia constante.
Lo mismo con los Hrothgar. Los veía caminar por las ciudades con esa fuerza brutal, pero sin un casco, sin una capucha, sin siquiera una flor que encajara bien. Como si el juego mismo les negara la posibilidad de adornarse. Como si dijera: sí, puedes estar aquí… pero no del todo.
Seis años mirando vitrinas cerradas
El tiempo pasaba. Las expansiones llegaban. Nuevas razas, nuevos géneros, nuevas recompensas. Pero la vitrina seguía cerrada para nosotros.
Veíamos los sombreros en la tienda. Los conseguíamos en eventos. Los mirábamos en otros jugadores. Pero seguían sin calzar. Literalmente.
Me acuerdo de uno en particular. Una boina azul marino con una pluma. La obtuve en una mazmorra, la guardé, la miraba de vez en cuando. Nunca la pude usar. Y nunca la quise vender.
El día que los Viera y Hrothgar dejaron de mirar desde fuera
Por eso, cuando anunciaron que el parche 7.3 de Final Fantasy 14 finalmente permitiría a estas razas usar la mayoría de accesorios de cabeza, me costó creerlo. Fue como si alguien hubiera desempolvado una promesa vieja y la pusiera, sin decir nada, sobre la mesa.
No todos los accesorios estarán disponibles de inmediato, lo sé. Algunos cascos seguirán siendo un problema. Algunas orejas seguirán recortando. Pero la posibilidad está ahí. Por fin.
Y con eso, llega algo más que cosmética: llega justicia. Llega una especie de redención para quienes elegimos esas razas y aguantamos la espera.
No es solo un sombrero
Sé que puede parecer exagerado. Que haya gente que no entienda. Pero quienes hemos estado aquí desde 2019 —y algunos incluso desde antes— sabemos lo que se siente. Esperar. Ver que todos avanzan. Y quedarse con las manos vacías.
Por eso, esta vez, lo vamos a celebrar. Vamos a buscar esas viejas cofias que guardamos “por si acaso”. Vamos a probarnos cada pieza como si fuera un ritual. Y sí, quizá suene ridículo, pero nos vamos a emocionar. Porque no es solo un sombrero. Es una parte de nosotros que por fin encaja.
Y aunque aún falta para que estén todos los modelos disponibles, el primer lote ya se ve cerca. Según las últimas noticias, estará listo a principios de agosto. Y con suerte, lo que aún falta no tardará mucho más.
Por ahora, solo queda esperar. Pero esta vez, la espera duele menos.
Ah, y si todavía no lo sabías: Final Fantasy 14 para móvil ya es real en China. Y no sé por qué, pero eso también me dio un poco de esperanza. Como si, de a poco, todo se estuviera abriendo.
